domingo, 9 de diciembre de 2007

Mentiras y palíndromos


Hace años, una tarde muy calurosa de agosto encontré a un amigo profundamente conmovido. Me explicó que su novia le había enviado un poema que le había llegado al alma. Desplegó la carta y recitó: "Solamente una vez amé en la vida, solamente una vez y nada más..." Tras una pausa que aproveché para pasarme una toallita de limón por la cara y tomarme un Almax, le dije que no era más tonto porque no se entrenaba y que su amiga había utilizado la letra de un bolero más viejo que Carracuca para impresionarle, incapaz de escribir algo por sí misma, y que parecía mentira que no se hubiese dado cuenta. Afortunadamente, aquello acabó como el rosario de la aurora y mi amigo sometió a mi dictamen todas las cartas de las pretendientes que vendrían luego.

No hubiera recordado esta anécdota, si no fuera por lo siguiente: En el trabajo tenemos un nuevo director. Es un joven educado, atento y cordial, que incluso titubea en saludarme, porque debe de pensar que soy "una institución", un jarrón chino al que no conviene perturbar para que no se rompa. Pero, como es afable, alguna vez se decide. Es para estos casos que tengo preparado algún tema de conversación intrascendente. Hoy se ha acercado y le he preguntado si le gustan los palíndromos; un tema de lo más casual, vamos. Me ha respondido orgulloso que el abuelo de su señora había sido el inventor de un célebre palíndromo. Intuyendo lo peor, me he apresurado en decir: "¿Dábale arroz a la zorra el abad?" Asombrado, me ha preguntado que cómo lo sabía. Le he contestado, tras un cálculo de fechas que ha durado menos de dos segundos, que el conocido palíndromo era popular mucho antes de que el tal abuelo fuese concebido, por tanto, los engañó. Ha agradecido mucho mi aclaración y me ha confesado que, aprovechando la Navidad, pensaba encargar algún objeto lujoso en donde se leyera este palíndromo, como homenaje a la familia de su señora (que, por lo demás, es un palíndromo dudoso desde un punto de vista gramatical, porque tiene un complemento indirecto enfatizado por repetido: el de dába "le" y "la zorra" dichosa), pero que, dada la evidencia, ya no. Entonces le he dado algunos consejos matrimoniales: Le he enseñado el de "Adán no cede con Eva y Yavé no cede con nada" y he insistido para que induzca a su mujer a copiar el ejemplo de "Se corta Sarita a tiras atroces". Ha celebrado razones tan ponderadas y haberse ahorrado un buen dinero grabando el desatinado palíndromo zorruno en oro. Y ambos hemos vuelto a responsabilizarnos de nuestras tareas habituales, antes de que nos echen de la empresa por ociosos.

3 comentarios:

Emma dijo...

Relato bien montado para lucimiento de palíndromos pero con un comentario inexacto.
"Dábale" ...a la zorra, es tan correcto como ª escríbele una carta a Juan" o " enséñale el camino a Ana". Para dar énfasis, porque interesa resaltar el complemento indirecto...y otras razones que no vienen al caso , se anticipa ese complemento por medio de un pronombre.

Mister Enigma dijo...

Tiene razón. No obstante aquí no le acabo de ver la necesidad del énfasis. De cualquier modo, quizás atempere o borre el comentario respecto al complemento indirecto.

El relato, como todos los que escribo, es real.

carbajo dijo...

42.424 Palíndromos españoles en:
http://www.carbajo.net/varios/pal.html